
Noticias Argentinas difundió que el economista Rodolfo Santangelo aseguró que el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría reflejado una inflación más elevada en los meses con aumentos de tarifas, debido al mayor peso de los servicios en la canasta, y atribuyó ese efecto a la decisión del Poder Ejecutivo de postergar la actualización del indicador durante 2025.
En diálogo con el programa Esta Mañana, que se emite por Radio Rivadavia, Santangelo sostuvo que el congelamiento de los aumentos de luz, gas y transporte por razones electorales durante el año pasado desordenó los precios relativos y volvió inoportuno el cambio de índice en ese contexto.
En esa línea, explicó que los servicios registraron incrementos por debajo de la inflación general en 2024 y planteó que, desde el punto de vista técnico, el cambio metodológico debería implementarse una vez finalizado el proceso de recomposición de precios relativos. A su criterio, lo correcto es mantener la medición actual mientras la economía absorbe los aumentos de servicios públicos necesarios para volver a valores reales similares a los de 2018.
Si bien coincidió en el diagnóstico general que sostiene el Gobierno, Santangelo cuestionó la forma en que se manejó la decisión oficial. Señaló que lo adecuado habría sido anunciar en 2025 que, al postergarse los ajustes tarifarios, también se demoraría la implementación del nuevo IPC, y calificó como una desprolijidad haber esperado hasta último momento para comunicarlo.
Más allá de esas críticas, el economista destacó el fuerte proceso de desinflación registrado bajo la actual gestión. No obstante, advirtió que la Argentina aún no alcanzó niveles de inflación propios de países desarrollados, sino que retornó a registros similares a los previos a las crisis más recientes. En ese sentido, señaló que con la baja pronunciada del IPC el país volvió a tasas consideradas normales entre 2008 y 2014, ubicadas en un rango de entre 25% y 30% anual.
Reforma laboral, crecimiento y escenario político
Al referirse al debate sobre la reforma laboral, Santangelo consideró que se trata de un paso relevante, aunque aclaró que no es una herramienta para generar empleo inmediato, sino para construir un marco que acompañe la reactivación y el crecimiento económico cuando estos se consoliden.
Remarcó que el principal motor del bienestar y el empleo sigue siendo el crecimiento, algo que —según afirmó— todavía no se ha alcanzado plenamente, ya que la economía argentina continúa inmersa en un proceso de estanflación que se arrastra desde 2011. En ese marco, destacó que la recuperación de 2025 es significativa, aunque se produce dentro de ese esquema y con una marcada heterogeneidad entre sectores.
Finalmente, el economista se refirió al escenario político y a la necesidad de una oposición sólida. Sostuvo que el país requiere una alternativa responsable que formule propuestas de política económica sensatas y advirtió que las iniciativas inconsistentes de la oposición terminan fortaleciendo a gobiernos debilitados, que luego incurren en errores de gestión.